IV capitulo: La lluvia bajo tus ojos
Habían cosas que yo no entendía, mira cada cierto rato por la ventana de mi pieza, esperando alguna señal, algo que me dijera que tenía que hacer, porque la verdad me encontraba en un laberinto, solo, sin ayuda de nadie, tampoco sabia que me esperaría al final de ese laberinto y si deseaba salir realmente de el. La lluvia no cesaba y me concentre en observar las pequeñas gotas que caían en el techo de la casa del frente, cuando mi celular sonó, me había llegado un mensaje de ¿Camilo? Que me pedía si podría venir a mi casa, porque se sentía muy desorientado en un lugar nuevo y sin amigos, le respondí que claro, le dí la dirección y le pedí que tocara fuerte la puerta. No me importa la hora, además no tenia ánimos de hacer nada, así que me quede con los pantalones de dormir y sin polera, ya estaba cansado de las criticas, sobretodo si venían de mi, mas aun sabiendo que esto podría causar algún impacto en Camilo, solo me quede así como estaba. Pasó un rato y tocaron la puerta, baje rápidamente las escaleras, y lo deje entrar:
- hola
- hola, gracias por recibirme, siendo que soy como un extraño, es un lindo gesto de tu parte dejarme pasar…
- no tienes nada que agradecer, solo que me gustaría que alguien hiciera lo mismo conmigo si yo estuviera en tu lugar…
- eso suena razonable, te puedo ¿hacer una pregunta?
- Claro, solo que no se si te podré contestar, y mas con la verdad
- ¿Te encuentras bien? –con vos preocupado
- No…
- Y te puedo ayudar en algo –en sus ojos vi su interés
- Creo que no… a menos que… ¿Gustavo no te a dicho algo sobre mi? Ese día después de la fiesta
- La verdad es que si, si lo hizo… bueno tú sabes él también estaba ebrio
- ¿y que dijo? –un poco alterado
- Es que dijo muchas cosas... no se si las quieras saber todas
- Pues si, ya he sabido bastante para encontrarme muy confundido y quizás tú puedas aclarar algunas cosas que yo no logro comprender
- En ese caso, cuando íbamos saliendo le pregunte si estaba bien, me miró fijamente a los ojos y me respondió: ¿porque te interesa saber mi bienestar si te he tratado pésimo?, yo le respondí que eso en momentos como estos no importaba, que era pasado, en el modo en el cual se había comportado, solo importa como estaba… creo que lo analizó un largo rato y paró en la gasolinera fue entonces cuando comenzó a hablarme “ bueno, no, no estoy bien porque he mentido mucho sin necesidad, he perdido mucho por la misma razón y aun sigo perdiendo, creo que un mentiroso nunca gana porque aunque jamás se descubra la mentira él siempre sabrá que mintió, estará mal con él mismo y nunca será feliz, y yo mentí sin tener que hacerlo, primero estuve con Sara y le pedí que no se lo dijera a nadie porque prefería la privacidad pero en realidad Erica me había ofrecido una noche con ella si lograba hacer que Martín estuviera con ella, y fue una oferta muy tentadora porque Erica es muy llamativa, así que acepté y obviamente Erica sabia lo mío con Sara, y no podía contárselo a Martín porque se como es él, él correcto –haciéndote burla- él que jamás permitiría que su amigo hiciera algo malo, y ahora sé que la culpa no la tuvo martín porque se notaba que no sabía lo que hacia, pero si le digo que no estoy furioso con él, Sara no se sentirá mal, por arruinar una amistad, quiero que sufra por dejarme, por no poder perdonarme, por si ni quiera escucharme, y ahora que me he desahogado contigo no quiero que me des tu opinión porque no me interesa saber que hago mal, Okey, así que ahora olvidaras todo lo que te dije.. yo le asentí con la cabeza...
- OH! No puedo creerlo – mientras me tiraba en mi cama
- Ya tampoco podría si estuviera en tu lugar… y ¿ahora que harás?
- Pues, nada, absolutamente nada…
- ¿Cómo que nada? –impresionado- ¡tienes que hacer algo!
- Pero ¿Qué quieres que haga? Si yo no debo saber esto, así que haré como si no lo supiera...
- Pero no es justo, sabes que Gustavo hace mal… debes tratar de ayudarlo a ver las cosas con claridad
- Creo que esta vez no, creo que debe darse cuenta solo…
- Mm talvez si, talvez no
- Oye quizás esto ya no te suene parecido, pero ¿Por qué te preocupas por mi?
- Creo que por la misma razón que tú, en la fiesta
- No evadas así la pregunta
- No la estoy evadiendo
- Claro que si, quizás no es la misma razón…
- Quizás –mientras se acercaba a la puerta de mi pieza
- No dejaré que te vallas sin antes responderme
- Pero es que la verdad no sé porque razón lo hago, es como por inercia, o algo parecido
- ¿Esa es tu razón?
- Te mentiría si dijera que si, pero es algo confuso
- Trata de explicarte
- ¡es que no puedo!
- Si, si puedes –un poco exaltado
- Quizás porque has sido amigable conmigo
- ¿Es solo eso? –con curiosidad
- Creo…
- Esta bien –con voz tranquilizante
- Gracias –mientras me abrazaba inquietantemente- por ser como eres, adiós
Bajó las escaleras como si tratara de huir de algo, yo Salí tras de él, pero no lo alcancé, dejó la puerta abierta y se perdió entre los pasajes... no podría haberle seguido el rastro porque estaba en pijama y además aun llovía intensamente. Cerré la puerta y volví a mi pieza con la intención de pasar de largo y ver el amanecer, pero no pude, el sueño me invadió antes de lo que imaginaba.
Al despertar el silencio me incomodo, creo que extrañaba escuchar el sonido del teclado o de la ducha al despertar, creo que extraño a mi padre. Hoy era un nuevo día y podría ser mejor que los anteriores, quizás hoy mi vida retomaría su curso anterior, pero era muy remota esa posibilidad, así que decidí juntarme con Joaquín, mi amigo de toda mi infancia, nos juntamos a jugar basketball en una cancha cerca de la casa de él, nos contamos nuestros problemas aunque no les encontramos solución, nos reímos de ellos hasta ya no poder respirar, hace tiempo que no me sentía tan cómodo con alguien, hace tiempo que no me sentía como un niño que disfruta un simple juego, aunque Joaquín me halla ganado
- ¿oye pero estas confundido entre Sara y camilo?
- No lo se, en verdad no me había echo esa pregunta –impactado
- Pero si es obvio que sientes cosas por camilo… -afirmándolo
- No, no es obvio, porque no las siento -confundido
- ¿y porqué te obsesiona saber lo que siente por ti?
- no lo se, quizás es curiosidad
- mira, debes aceptarlo primero y luego decidirte , aunque es difícil
- no tengo nada que aceptar y decidir, porque bueno Sara es genial pero estuvo con Gustavo así que me debo olvidar de esa idea
- cierto, pero camilo yo creo que si es gay
- puede ser
- y creo que eso te confunde mas aun, porque sientes que tiene todo un mundo detrás de él, que puedes reencontrarte contigo mismo si estas con él… no se si como algo mas que amigos pero en el fondo llegaran a eso
- creo que tu estas loco, simplemente eso
- ¡vamos! Admítelo, si no te voy a cuestionar ni menos a criticar, solo trato de ayudarte
- Lo se, pero que con lo que me dices no me ayudas, solo me confundes mas –angustiado
- Hago que veas la realidad
- Sabes prefiero hablar de otra cosa, necesito distraerme
- Bueno, mira, ¡ya se! –entusiasmado
- ¿Que cosa? –emocionado
- Podría organizar una fiesta de disfraces el sábado, aunque ya estamos a martes igual pienso que si me ayudas saldrá bien
- Bueno... pero siento que tienes algo mas en mente
- ¡Si! Lo que pasa es que invitaremos a muchas personas incluyendo con quienes tienes ese lío, entonces si para ese día tienes claro lo que sientes, podrás besar al que elegiste
- ¿Y si no lo tengo claro?
- Bueno, no se solo la pasaremos bien
- Si creo que es buena idea
- ¡claro que la es! –emocionado
- Jajá jajá, gracias
- No te preocupes, si para eso estoy
Luego de eso, conversamos otras cosas, sin importancia la verdad, se nos hizo tarde y Joaquín debía irse, lo acompañe hasta su casa y me fui caminando hasta la mía, no me importó la distancia debía analizar lo que Joaquín había descubierto, además no había nadie en mi casa, así que daba igual. Camine mucho, estaba exhausto y sin ninguna respuesta a las interrogantes que me inquietaban y por fin llegaba a mi casa, solo deseaba una cama, llegue a la pieza de mi padre, me tire en la cama y entre al mundo de los sueños, a mi mundo.
Realmente me tiene metido en la historia xD
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