domingo, 3 de enero de 2010

Fluorecent adolescent



III capitulo : inspiración teatral

Solo escuchaba una dulce voz, que trataba de convencerme de que todo estaría bien, que todo se aclararía y solucionaría, hasta empecé a creerle, ya no sentía frío, hasta que llegó camilo, y le pregunto como estaba yo, si era necesario llevarme al hospital por mi nariz pero por fortuna mía no era necesario, entonces ¿quien era esa voz tan especial que se había preocupado por mi?, ahora ya no entendía nada, luego creo que me volví a desmayar por el sangramiento.

Desperté y estaba en la pieza de invitados, corrí al baño, y suspiré como hace mucho tiempo no lo hacía, pensaba que mi nariz había quedado peor, pero en una semana no se notaria… me dirigí al living en busca de Gustavo pero no lo hallé , por desgracia, me senté en el suelo a tratar de hallar alguna forma de que me perdonara, mi acción traería consecuencias, y no tenía la menor idea de como remediarlas, luego me distraje con el notorio desorden que estaba a mi alrededor , ¡que desastre! Menos mal que tenía la nariz rota, me serviría como excusa para no tener que limpiar la mugre que dejaron algunos idotas, como el dueño de casa. Ya no quedaba casi nadie y me topé con Sara en la salida y le dije:

- disculpa no te vi -con la intención de seguir mi camino

- es... espera un momento –con temor

- si, ¿Qué pasa?

- ¿no recuerdas nada de esta noche?

- Claro, tengo presente que te besé por alguna estupida razón, luego perdí a un amigo , ah y por cierto tengo la nariz rota – con ironía

- Lo siento

- Créeme, yo lo siento más

Seguí mi camino como en un principio, no quería pensar más en esa noche, ya tenía varios problemas y necesitaba un poco de aire. Tomé el metro en simón bolívar y llegue hasta la estación Baquedano, ya era otro día, me baje como por impulso, solo necesitaba vagar por el centro, pensar en nada, solo caminar y caminar. Quizás sin darme cuenta encontraría la respuesta a mis problemas. El otoño se hacia presente con un calido viento que tenia por mensaje; que la lluvia me acompañaría en el camino, las hojas crujían de una manera muy singular, todo esto hacía que perdiera un poco el control y que me olvidara de lo que realmente me estaba afectando. Y sí, la lluvia me hizo compañía, tanta que necesitaba un lugar donde poder refugiarme y entre a un teatro, era muy llamativo y lindo, habían una mesita de vidrio, una fuente y al final un sillón, la señorita de bolearía me dijo que la ultima función terminaría en 5 minutos y que cerrarían después de eso, le dije que no se preocupara. Me senté en la mesita a leer un folleto, cuando la misma vos dulce y serena me preguntó:

- y tú ¿que haces por estos lugares?

- Nada, solo paseaba- dándome vuelta para ver quien era

- Si quieres te llevo hasta tu casa, porque al parecer andas a pie

- Si lo dices por lo mojado, acertaste

- Se río tímidamente

- Bueno entonces andando

No podía creerlo, era Sara, pensaba mientras nos dirigíamos a su auto, nos subimos y cuando llevábamos una cuadra en silencio me dijo

- no recuerdas ¿como llegaste a mis labios? –con pena

- lo siento, pero no, estaba muy ebrio y jamás le hubiese echo algo así sobrio a Gustavo, bueno tu le gustas lo debes saber ¿no?

- Lose, tuvimos algo pero el me engaño –con melancolía

- ¡que! ¿Cómo que tuvieron algo? –con confusión e impactado

- Bueno, lo que escuchas, pensé que lo sabias - con extrañesa

- ¡Claro que no!

- Creo que necesitas una explicación para esto; hace un mes el me invitó a tomar helado, yo estaba segura que me pediría estar a su lado como su polola y así fue, todo iba perfecto hasta que me dijo que no quería que nadie lo supiera, él prefería reservar sus cosas privadas con la gente, así que tenia que quedar en secreto, y acepté porque esta muy embobada con él, con sus palabras y gestos tiernos. Y un día me canceló una invitación al cine lo cual por alguna extraña razón me pareció raro, entonces llamé a Erica y me cortó, yo comencé a tener dudas sobre esto y me dirigí al cine y los vi besándose, obviamente los encare pero lo negaron, rompí con él, y desde entonces que me persigue. entonces aquí viene la parte fea, como vi que estabas ebrio te comencé a coquetear y bueno digamos que fue difícil –avergonzada- dar un paso atrás , una sensación no me dejaba, y solo me deje llevar por tus impulsos, y mi plan resultó, Gustavo sintió lo mismo que yo sentí ese día( aunque lo del beso nunca estuvo en mis planes) y en estos momentos me siento muy mal por eso, porque tu no tenias la culpa y fuiste el más perjudicado, perdóname…

- Cuatico, no se que decir, ósea tu te me insinuaste ¿pero yo fue el que dio la iniciativa? –confundido

- Si…

- Sabes esto en mucho en una tarde, y no se tengo que pensar mucho, porque ahora estoy en un lío que no me corresponde

- Lo se, y es mi culpa, tratare de sacarte y que todo se olvide, aunque no lo quiera así

- ¿a que te refieres aunque no lo quiera?

- Me refiero a que creo que sentí cosas muy fuertes esa noche, cosas que también siento en estos momentos

- Valla, el problema es que no se que siento, por favor no quiero hablar más de esto

- Esta bien –decepcionada

- -sentía como la incomodidad nos invadía y decidí cambiar el tema- ¿oye y tú que hacías en ese teatro?

- Yo trabajo ahí

- ¿Cómo actriz?

- Si

- Valla, no tenia idea que te gustaran las cosas artísticas

- Me encantan, bueno esta es tu casa ¿no?

- Si

- Adiós

- Hasta luego

Me quedé parado bajo la lluvia, mirando como se iba Sara y mire el cielo, veía cada gota que caía sobre mi cara tratando de decirme algo, pero no lo entendía.


1 comentario:

  1. me gusta mucho... pero encuentro que hay partes desarrolladas muy rapidamente, de cualkier modo encuentro que esta muy bueno y muy bien escrito, tiene buena trama y me mantiene al borde del asiento D:

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