miércoles, 5 de agosto de 2009

El viento del miedo


El viento soplaba fuertemente, las montañas parecían moverse conmigo y la mañana iluminar todo el mundo y no podía sentirme mas libre al encontrarme en contacto directamente con el caballo al estar sin montura y solo sujetarme de las riendas, al ver que ya estaba agotado me baje y lo amarre a un antiguo sauce, y al contemplar este milenario árbol tuve el impulso de escalarlo, las ramas se veían débiles pero aun así, seguí, al mirar el horizonte me resbale y mis manos a sujetaron mi ser.. Me di el impulso necesario para alcanzar la rama próxima y continúe, al estar en la copa mire el cielo y me sentí perdida en medio de la nada y con temor de lo qe se aproximaba, unas nubes trataban de cubrir el cielo, pero no contenían agua sino mas bien tristeza, dolor y sufrimiento que me aterrorizaron por completo. Me baje lo más rápido que dio mi cuerpo y galope hacia el lado contrario del horizonte aun sabiendo que no lo lograría me daba fuerzas y animo para poder salvarme pero quizás esa no era la manera escapando?, no, frene al caballo sentí el desconcierto de este y al darme cuenta de lo q me aterrorizaba pensaba que me encontraba al borde de la vida y la muerte, y lo único que me quedaba por hacer era enfrentar mi miedo mas grande... si era un huracán que contenía los sentimientos desgarradores de las personas a las cuales se las había robado, me dije a mi misma no, tengo que lograr llegar al centro de este porque al fin y al cabo la vista era hermosa estar en presencia de la naturaleza que deseaba atacar, corrí hacia el y en esos segundos los cuales parecen eternos analizaba que no importaba lo que sucediera porque mas a ya de la vida misma no dejaría nada mas aquí, no tenia nada ni a nadie, ninguna razón que me aferrará los pies al suelo y así fue, mis pies se alejaron del suelo en un movimiento circular, desde ahí creo qe perdí el conocimiento. Al despertar en un desierto que antes había sido un vergel mire mis manos ensangrentadas y me ropa echa trisas, la tormenta ya había pasado y no comprendía pq aun estaba aquí, y al ver hacia mi alrededor me percate que el sauce aun seguía ahí, sin hojas pero en pie... Fue inevitable hacer la comparación de que los dos seguíamos aquí con algunos rasguños… y unos metros más allá ¿una muñeca rota? Porque permitió que una niña sufriera de esa manera y yo que no tenía nada que perder estoy viva, las lágrimas salieron con un llanto desgarrador por mi alma destrozada sin poder entender que irónica suele ser la vida o mas bien injusta.


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